A la hora de repintar madera
A la
hora de repintar un objeto, o una superficie de madera, hay quienes cargan una
mano nueva sobre las capas anteriores, obteniendo así un resultado mediocre. Lo
correcto es tratar de retirar la mayor cantidad de pintura vieja antes de volver a pintar. Esto, siempre y cuando se quiera hacer una restauración profunda del objeto y no simplemente una renovación rápida. Las pinturas viejas tienden a contraerse,
resquebrajarse y eso termina afectando a las capas de pintura más nuevas.
Cuando
se va a repintar la madera con algún color el trabajo es algo más sencillo, porque podemos aceptar que quede algún resto de las pinturas anteriores. El trabajo va a
ser más complicado cuando se quiera
quitar toda la pintura vieja para rescatar la madera original y
mostrarla, cubriéndola sólo con algún acabado transparente. En estos casos habrá
que recurrir a todos los medios disponibles.
Elección del método de remoción de pinturas sobre madera
Las
técnicas, los productos y las herramientas necesarias para quitar barnices,
lacas y pinturas de una madera dependerán, generalmente, de la cantidad de
capas que tenga, y de su estado y antigüedad. Algunas pinturas tienden a
desprenderse solas mientras que otras están más firmemente adheridas, y va a
costar más esfuerzo sacarlas.
Existen
tres métodos básicos para quitar la pintura de la madera: mediante lijado (manual o mecánico), usando diluyentes o removedores o aplicando calor mediante herramientas que lo generen.
El lijado de las pinturas viejas
- El lijado de las pinturas viejas es el método más indicado para quitar
la pintura de muebles construidos con maderas finas, generalmente más blandas y
poco resistentes, dónde otros métodos podría resultar muy agresivos
- Es también el método adecuado para objetos con acabado translúcidos,
cuando sólo se quita la capa superficial, que es la que se suele cristalizar, opacar y
volver quebradiza. Los muebles terminados con acabados transparentes no suelen
tener muchas capas. Puertas y cielorrasos interiores, sí.
- Además de estas situaciones enunciadas, el método de lijado es apto
para cualquier otro caso, aunque a veces podría requerir de mucho tiempo,
esfuerzo y trabajo lograr un buen resultado.
De cualquier manera el procedimiento general consiste en:
- Lijar con lija gruesa (por ejemplo de grano 80), siempre en el sentido
de las vetas de la madera para no producir rayones o marcas
- Completar el paso usando viruta gruesa de acero para los lugares más
difíciles de acceder. Manejar la viruta usando guantes gruesos
- Seguir lijando con lijas cada vez más finas, a medida que vayan
quedando menos restos de pintura. A veces se puede lijar, con mucho
cuidado en forma transversal a la veta
para quitar algún punto donde la pintura esté más firmemente adherida
- Si la madera lo permite, finalizar puliendo con lana de acero (del
tipo Virulana), de la que se usa en la cocina
- Limpiar los restos de polvillo y pintura adheridos con un trapo
embebido en thinner
El lijado se puede realizar trabajando simplemente a mano, o puede
ayudarse con máquinas herramientas eléctricas. Estas lijadoras pueden ser de
tres tipos, las que se identifican por la forma que tiene la lija que usan:
- Lijadoras de banda, en las que las lijas son en forma de cinta
continua que va girando siempre en una misma dirección
- Lijadoras orbitales, que usan lijas cuadradas o rectangulares y que se
van desplazando de forma oval
- Lijadoras roto-orbitales, que usan lijas circulares, que, a la vez que
van orbitando como las anteriores, también giran. De esta forma se mejora el
rendimiento
Lijadora roto-orbital
El uso de removedores químicos
Los removedores de pintura son productos químicos que “ablandan” las
capas de pintura, hasta el punto de conseguir que se ampollen o “arrugen” para
poder, en ese momento, retirarla con medios mecánicos. Una vez que la pintura se empieza a aflojar se la retira con viruta de acero, espátulas, cuchillas,
formones, gubias, o simplemente punta de un destornillador (en las molduras y
esquinas de difícil acceso).
El método es adecuado para sectores o superficies con capas gruesas de
pintura. A veces es necesario repetir el procedimiento más de una vez para
llegar a la capa más profunda, que suele ser la que más adherida está a la
madera. Sobre todo cuando se quiere recuperar una madera que estaba pintada y
se la quiere dejar a la vista.
El procedimiento a seguir es el siguiente:
- Aplicar a pincel una capa generosa de removedor, que viene presentado
en forma líquida o en gel. Esta última es la más recomendable, sobre todo en
superficies verticales
- Dejar actuar entre 15 y 30 minutos, cuidando que el producto no se
seque porque habría que repetir el procedimiento
- Retirar la pintura con espátula, avanzando en un ángulo de 45º,
cuidando que el filo no vaya a levantar alguna astilla de la madera
- Retirar los restos que pudieran haber quedado con
viruta de acero, o esponja de cocina, siempre protegiendo las manos con guantes
adecuados por ser el removedor una sustancia muy agresiva para la piel
- Si hace falta, repetir el procedimiento para quitar las sucesivas
capas de pintura
- Finalmente, neutralizar la acción del removedor enjuagando con agua o,
en el caso de algún mueble de madera que se quiera cuidar, con aguarrás o
diluyente de pinturas
- Por último lijar con lija fina, grano 280, para dar la terminación
ideal para pintar
Acción de los removedores en gel
La aplicación de calor
El método de eliminación de pinturas, lacas y barnices antiguos por
medio de calor es el más indicado para los casos en que sea mucho el material
que haya que retirar, o que esté más duro. Siempre y cuando el objeto de madera no
sea demasiado fino o delicado, por el riesgo que puede representar aplicarle demasiado
calor.
Pistola de calor
La aplicación de calor para quitar pintura vieja se puede mediante:
- Llama abierta o directa que se puede obtener de equipos de soldadura,
o de colocación de membranas asfálticas, o, también, usando sopletes como los
que se utilizan en repostería. De los que funcionan con
cartuchos de gas descartables y son económicamente accesibles
- Aire caliente, que se aplica mediante pistolas eléctricas, utilizadas
comúnmente en la industria y en la construcción. No son herramientas demasiado
costosas
En ambos casos el efecto que se va a lograr sobre las pinturas viejas
es que se ampollen a la manera de lo que ocurre cuando se usa removedores
químicos, pero en mucho menos tiempo. El inconveniente de este método es
que, si no se toman las precauciones adecuadas, se puede perjudicar la madera
de forma irremediable. Por lo tanto es más recomendable para superficies de
madera más duras y rústicas.
El procedimiento a seguir va a ser similar al que se describió en el
caso de los removedores, sin el paso de la neutralización con agua o aguarrás,
que además de ser innecesario podría ser muy peligroso.
Recuperar la madera usando pistola de calor
La combinación de los métodos
Los métodos para sacar la pintura vieja de la madera, aquí enumerados,
no están cerrados en sí mismos. Se los puede usar asociados entre sí, según lo
dicte la necesidad en cada caso. Se puede, inclusive, comenzar a retirar la
pintura con el soplete (lo más grueso). Seguir con el removedor para sacar lo que
vaya quedando, sobre todo si hay moldura o rincones que limpiar, y terminar el
proceso con lijas de distintos granos, hasta que se consiga la superficie ideal para pintar, laquear,
barnizar o encerar.
Importante
En cualquier caso, sea que se use un mismo método o se combine con
otros, es recomendable hacer una prueba previa en algún sector del objeto que no
quede muy a la vista, para ver cómo reaccionan la pintura y la madera al método
elegido. A la vez es recomendable trabajar por sectores no demasiado grandes
para obtener mejores resultados.
La seguridad, cuando quitamos pinturas viejas
Todos los métodos aquí descritos tienen algún riesgo para la salud y la
seguridad, por lo que hay que respetar algunas reglas básicas cuando se está
trabajando:
- Trabajar al aire libre o en ambiente bien ventilados, tanto por el
polvillo que se levanta al lijar como por los vapores que emanan de los
removedores químicos. Y ni hablar de los gases de combustión cuando se quema
pintura. De cualquier manera es recomendable usar barbijos o máscaras
- Proteger la vista contra posibles salpicaduras de removedor, irritaciones
producidas por los gases de combustión o partículas de pintura que puedan volar
al usar lijas, espátulas, etc.
- Proteger las manos con guantes adecuados (los más recomendables son
los de nitrilo que se consiguen en ferreterías y pinturerías) en todos los
casos. Si se usa un soplete es necesario usar guantes que no sean inflamables
como los de descarne o cuero
- Usar ropa apropiada, algo ajustada, y que no importe si se ensucie, se queme o se rompa
Recapitulando
- El método elegido para sacar pintura vieja deberá ser el más
conveniente para cada caso. Una elección equivocada puede estropear el objeto
- Los métodos se pueden usar en forma conjunta para obtener mejores
resultados, o de forma más rápida
- Se respetarán las medidas de seguridad en cuanto a ventilación del ambiente de trabajo, a la
protección de los ojos, manos y pulmones, y al uso de ropa adecuada al trabajo
a realizar
- Elegir el método de acuerdo al tipo de producto y de madera de que se
trate, y hacer pruebas previas en lugares poco visibles
Grandes consejos para poder sacar la pintura vieja de la madera!!!
ResponderEliminarEs un tarea verdaderamente compleja si no se tienen tan buenos consejos como este... En mi caso me decante por usar un removedor de pintura casero, pude hacerlo con algunos materiales que tenia en casa! Un saludo!