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jueves, 18 de julio de 2019

CÓMO HACER UN REVOQUE GRUESO (II), NIVELACIÓN


¿Qué es nivelar una pared?


Las paredes construidas con mampostería (de ladrillos, de bloques, etc.) pueden presentar irregularidades de distinto tipo. Tanto por imperfecciones de los mismos mampuestos (de ahí lo de mampostería), como por deficiencias en la colocación. Cualquiera sea el motivo, las paredes de mampostería presentan, siempre, una de sus caras algo, o bastante, irregular. 

La función del revoque grueso es disimular esas imperfecciones. Si son menores se puede hacer el revoque inmediatamente. Si fueran más importantes se debería hacer un trabajo de emparejamiento previo al revoque en sí mismo.

¿Cómo emparejamos una pared?


Para eso puede ser necesario:
  •          Cortar y picar restos de material que hayan quedado adheridos
  •          Rellenar algunas áreas bajas, con material (mezcla)
  •          “Enchapar” algún sector de la pared. Esto es rellenar alguna zona de la pared (que cargaría demasiado material fresco) con plaquitas de algún material apropiado, como restos de cerámica, o de ladrillos huecos, fijadas con concreto o con el mismo material de revoque. De esa manera se puede avanzar más rápido que si se tuviera que respetar los tiempos de secado de la mezcla fresca.
Todo esto se ve en la Figura 1.



Para decidir si tenés que hacer alguno de estos trabajos previos vas a tener que:
  1.         Limpiar la pared de restos del material que se usó para la colocación de los ladrillos
  2.         Hacer un estudio o análisis de las condiciones de la pared


Limpieza


Dentro de la limpieza incluimos el picado del material que haya quedado sobresaliendo innecesariamente, en especial juntas que no se limpiaron oportunamente, o restos del amurado de alguna instalación, etc. También el cepillado de la pared para eliminar todo resto de polvillo suelto. Y en paredes que ya lleven un tiempo de estar levantadas es conveniente que les apliques cloro, para eliminar los restos orgánicos que se pudieran haber formado con el tiempo, en especial en las caras a las que el sol no llega en ningún momento. El musgo, los hongos, etc. no permiten que el revoque se pegue adecuadamente.


Estudio o análisis


Para el análisis del estado de la pared (de su forma o geometría) vas a necesitar un martillo y clavos de, al menos, 10 centímetros o, si te resulta más práctico, tarugos plásticos, tornillos, un destornillador, y un taladro con mecha de widia para hacer las perforaciones necesarias. Además vas a necesitar unos metros de hilo, del que se usa en obra, y una plomada.

Colocación de hilos para nivelar la pared


Aquí empieza el trabajo más importante de los que hay que hacer previo a comenzar a revocar, porque es el momento de decidir cuál  va a ser la cara o “filo” del nuevo revoque grueso. Y cómo consecuencia cuál va a ser su espesor. Para ahorrar material, y tiempo de trabajo, se busca que el revoque tenga el menor espesor posible, siempre y cuando alcance para cubrir todas la imperfecciones de la pared, y que quede perfectamente aplomada.


Para esta tarea se considera a la pared como una superficie única, independientemente del tamaño que tenga, y por eso vas a tener que:

  1.     Poner cuatro clavos, uno en cada esquina, a unos 10 o 15 centímetros de los bordes, y que sobresalgan, al menos, 5 cm de la superficie de los ladrillos. Figura 2
  2.     Atar un hilo a alguno de los clavos de arriba, a una distancia, tentativa por ahora, de 1,5 centímetros desde el ladrillo, que es el espesor del revoque que se busca hacer
  3.     Tensar ese hilo y atarlo al otro clavo de arriba, separado del ladrillo por la misma distancia (1,5 cm). Para atar esos hilos se necesita un poco de práctica, sobre todo si en vez de un piolín de fibra de algodón querés usar tanza de nylon. Ese hilo  que vas a colocar ya es un indicador del filo  del futuro revoque grueso. Figura 3
  4.    Colocar, de la misma manera, otro hilo entre los clavos de la parte de abajo de la pared, también a 1,5 cm de los ladrillos. Figura 3
  5.    Usando la plomada, verificar si el hilo de arriba y el de abajo están a plomo entre sí, en los dos extremos de la pared. Usar la plomada para esto no es muy cómodo, porque un hilo simplemente tensado no es el mejor apoyo para la chapita de la plomada. Hay que tener buen pulso para no hundir el hilo hacia el ladrillo, porque la medición sería incorrecta. Con un poco de práctica vas a poder hacer este trabajo, tan importante para que un  revoque grueso quede bien. Figura 4
  6.    Si tuviste la suerte de que los hilos ya te quedaran aplomados, estarías revocando la cara de una pared en muy buenas condiciones. Pero lo normal es que entre el hilo de arriba y el de abajo aparezcan diferencias. En ese caso vas a mover los hilos sobre los clavos, más lejos o más cerca de la pared,  siempre usando la plomada, hasta que los hilos queden aplomados entre sí. Tienen que quedar, por lo menos, 5 a 6 mm de revoque en el punto en el que los hilos estén más cerca de los ladrillos, para que  un siempre haya un espesor mínimo
  7.    Puede pasar que en la parte de arriba y en la parte de abajo de la pared los hilos pasen bien, pero en otros sectores no. Por eso hay que usar otros hilos para tener una idea completa sobre el estado de la pared. Tensando y atando hilos entre los clavos de arriba y de abajo, en los dos extremos de la pared, vas a poder encontrar más irregularidades. Y también poniendo hilos cruzados entre clavos opuestos en diagonal. Figura 5
  8.   Si la pared fuera alta también podés poner más clavos, para atar hilos horizontales a media altura, y así detectar problemas en otras zonas. Figura 6



Hay que insistir, tomarse el tiempo de colocar todos los clavos, y los hilos, que hagan falta para estar seguro de que ninguna punta de ladrillo va a sobresalir de ese plano virtual que son los hilos, y que marcan el revoque que estás por hacer.


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